martes, 15 de noviembre de 2011

RECONSTRUCCIÓN, ESTRÉS Y RIESGO CARDIOVASCULAR

El actual modo de vida que llevamos los habitantes de las grandes ciudades, aquejados además por la situación de crisis económica y el terremoto que nos afectó, genera grandes transtornos que afectan nuestra salud. La Preocupación, la Ansiedad y el Estrés son consecuencias de este duro momento, un estrés puede implicar un aumento del riesgo de sufrir patologías cardiovasculares, como puede ser un infarto agudo al miocardio (IAM).

El estrés es una respuesta o reacción fisiológica normal y natural del organismo, en la que entran en juego mecanismos de defensa para afrontar una situación que puede ser amenazante. Es absolutamente necesaria para la supervivencia, pero puede llegar a constituir una patología desencadenando problemas graves de salud cuando esta respuesta natural se da en exceso, generando una sobrecarga de tensión.

El Estrés y el Corazón

La dura situación de crisis que afecta a los habitantes de las zonas más dañadas por el terremoto, puede desencadenar eventos coronarios, como la angina de pecho o si el evento es más grave provocar un infarto al miocardio ya que a más preocupaciones y ansiedad más estrés, y por lo tanto aumenta más el riesgo cardiovascular.

La explicación a este fenómeno está dado por en el aumento de las catecolaminas, un grupo de sustancias que incluyen a la adrenalina, la noradrenalina y la dopamina. Pueden ser producidas en las glándulas suprarrenales, ejerciendo una función hormonal, o en las terminaciones nerviosas, por lo que se consideran neurotransmisores. Estas sustancias generan en el organismo un aumento de la frecuencia cardiaca, aumento de la presion sanguínea, mayor fuerza contractil del corazón y por lo mismo aumento del consumo de oxigeno del corazón, lo que facilita la ocurrencia de angina de pecho o infarto al miocardio.

Especial importancia tienen estos conceptos para el grupo de personas que ya han sufrido un evento cardiovascular, ya que está en mayor riesgo por el estrés, porque con esto aumenta la probabilidad de repetir el evento cardiovascular en comparación con la población general sometida a un estrés similar.

Otro aspecto que es digno de ser destacdo, es que una de las respuestas más frecuentes ante las preocupaciones, es aumentar el consumo de alcohol y de cigarrillo. Sin embargo esta es una de las peores combinaciones, resultando altamente nocivos para nuestra salud, ya que el tabaco y el alcohol son reconocidos sustancias tóxicas para el corazón, aumentando la presion arterial, la frecuancia cardiaca, el consumo de oxigeno y por lo tanto aumentando aun más el riesgo cardiovascular.

Como el estrés es difícil de medir, ya que implica una percepción personal, es importante estar atento a a las situaciones emocionales, sobre todo cuando la situación de agobio es continua, con una preocupación excesiva que puede provocar insomnio y alteraciones en la esfera gastro intestinal (el conocido Colon Irritable), alteraciones de la memoria, alteraciones en el ánimo, nerviosismo, falta de concentración, entre otros síntomas. Entonces debemos poner atención y pensar que el estrés está sobrepasando los límites aceptables y por lo tanto se está poniendo en riesgo nuestra salud.


Como tener un Corazón Sano:Para mantener un corazón sano por el mayor tiempo posible, se recomienda:
  • Evitar el estrés o saber combatirlo con hábitos de vida saludables como hacer ejercicio de forma regular, evitar el sobrepeso y tener dieta variada y saludable, donde no falte el consumo de frutas, verduras y pescado.
  • Es recomendable afrontar las dificultades laborales, económicas y familiares con la mayor tranquilidad posible a fin de evitar problemas graves de salud.
  • Evitar el consumo de Alcohol y Tabaco.
  • Mantener controlados otrs factores de riesgo cardiovascular como la Diabetes, la hipertensión arterial, el colesterol y la obesidad o sobrepeso.

ALIMENTACION SALUDABLE

Seleccionando los alimentos por niveles de la pirámide alimentaria                                   

Nivel 1: - Pan y Cereales en general:

El pan es un buen alimento, aporta vitaminas del complejo B y hierro, pero debido al gran contenido de calorías, se debe consumir en cantidad moderada. Preferir el pan integral por su contenido en fibra. La fibra es un elemento indispensable para ayudar a facilitar la digestión, disminuir el colesterol y el azúcar en la sangre. El arroz, fideos, avena, sémola, maíz o mote aportan hidratos de carbono, proteínas, fibra y calorías, la papa además de hidratos de carbono aporta vitamina c.


Recomendación Diaria:
ü  1 ½ a 2 ½ panes (hallullas, marraquetas o panes integrales).
ü  1 a 1 ½ tazas de arroz, fideos o sémola cocidos en sopa o guisos o postres.


Nivel 2 - Verduras, legumbres y frutas:
Las verduras, legumbres y frutas, son la base de una dieta saludable. Contienen minerales, vitaminas y otros antioxidantes que contribuyen a proteger la salud y prevenir las enfermedades cardiovasculares y el cáncer. Además estos alimentos aportan fibra que favorece la digestión, ayuda a bajar el colesterol y el azúcar en la sangre y es uno de los factores que puede ayudar a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cánceres como el de colon. Para evitar efectos adversos en la salud, es deseable que esta fibra dietética provenga de alimentos naturales y no de suplementos.
Recomendación Diaria:
ü  2 platos de verduras cocidas y 2 o 3 frutas.


Nivel 3 - Lácteos:
Consuma leche de bajo contenido graso diariamente La leche, el yogur, quesillo y queso aportan las proteínas de buena calidad que son esenciales para mantener y reparar tejidos y órganos y permitir el funcionamiento correcto del organismo. El aporte de calcio de estos alimentos es importante, ya que es el calcio el que permite mantener los huesos sanos y prevenir la osteoporosis, enfermedad frecuente en los adultos mayores. Aún cuando no haya consumido antes alimentos ricos en calcio, es importante que los empiece a consumir desde ahora.
Recomendación Daria:
ü  2 a 3 tazas de leche, yogurt o quesillo o queso.

En aquellas personas con intolerancia a la lactosa, se recomienda la ingesta fraccionada, es decir, 1 vaso de leche a la vez, o el consumo de otras leches como: leches cultivadas y yogur que son mejor tolerados.
Carnes:
Prefiera el consumo de carnes como pescado, pollo o pavo. El consumo de carnes es necesario porque contienen proteínas de buena calidad, hierro y zinc que son nutrientes esenciales para el funcionamiento del organismo y para prevenir la anemia. Además, el pescado contiene grasas útiles para prevenir las enfermedades del corazón. Se debe tener precaución en el consumo de carnes rojas como vacuno, cerdo y cordero, y con las cecinas, embutidos, vísceras como hígado, sesos, así como también, con el consumo de la yema de huevo, por su contenido en grasas saturadas y colesterol que no son adecuadas para el buen funcionamiento del corazón. Se debe limitar su consumo a ocasiones muy especiales y en forma lo más esporádica posible.
Recomendación diaria:
ü  Una presa de pescado fresco o en conserva, o pollo o pavo, 3 a 4 veces a la semana, y en los días que no haya carne, consumir 1 taza de legumbres cocidas o 1 huevo.


Nivel 4  - Aceites y grasas:
Los aceites vegetales aportan los ácidos grasos esenciales que son beneficiosos en la prevención de enfermedades cardiovasculares. En cambio, la mantequilla, crema, mayonesa, paté y los productos de pastelería con crema, aportan grasas saturadas, colesterol y son una gran fuente de calorías.
Use de preferencia aceites vegetales y limite el consumo de grasas de origen animal. Son recomendables: aceite de soya, oliva, pepita de uva.
Recomendación Diaria:
ü  6 cucharaditas.


Nivel 5  - Azúcar:
Se recomienda consumir moderadamente el azúcar, ya que muchos alimentos procesados la contienen. Se debe disminuir el consumo de productos de pastelería, confitería, chocolatería y bebidas gaseosas y otros alimentos con alto contenido de azúcar.
Recomendación Diaria:
3 a 4 cucharaditas.

EJERCICIO SALUDABLE

Diferentes estudios han demostrado que hacer ejercicio reduce la probabilidad de tener enfermedades cardiovasculares, presión arterial alta y niveles elevados de colesterol, pero el ejercicio nos entrega beneficios adicionales: contribuye al mantenimiento de un peso adecuado, aumenta la movilidad, disminuye la pérdida de masa ósea, reduce los niveles de estrés y aumenta la autoestima.

Las personas de cualquier edad, sexo y nivel de acondicionamiento físico pueden beneficiarse realizando algún tipo de ejercicio físico aeróbico como puede ser caminatas, baile de salón, ejercicios aeróbicos acuáticos, jardinería o cualquier otra actividad física.

El Inicio de un programa de ejercicio exige algunas precauciones. Recuerde siempre consultar con su médico, sobre todo si usted presenta cualquiera de estas características:

• Ha tenido alguna vez un ataque al corazón.
• Toma medicamentos para el corazón
• Tiene antecedentes familiares de enfermedad arterial coronaria
• Es diabético.
• Sufre de presión arterial alta
• Fuma
• Tiene mucho sobrepeso.



¿Qué tipo de ejercicio debo hacer?


El ejercicio cardiovascular también llamado ejercicio aeróbico, se realiza no forzando al organismo hasta un nivel máximo que resulta peligroso para el corazón, haciendo que el organismo use el oxígeno de manera eficiente y de los máximos beneficios al corazón, los pulmones y el aparato circulatorio. Ejemplos importantes son las caminatas, el trote, la natación y el ciclismo.


¿Cuánto tiempo debo hacer ejercicio?


El ejercicio cardiovascular se recomienda por un mínimo de 20 minutos tres o cuatro días por semana.


¿Qué tipo de ejercicio debo evitar?


Los ejercicios llamados anaeróbicos, que no brindan beneficios cardiovasculares, ya que requieren un esfuerzo intenso que sobrepasa la capacidad física y consume mucho oxigeno, poniendo en riesgo a nuestro corazón.


¿Qué precauciones debo tomar?


Es importante mantenerse hidratado (beber suficiente agua) porque hay que reponer el agua perdida con el sudor. Hacer ejercicio en condiciones de calor puede ser difícil y peligroso por la deshidratación.